Compra y venta de casas

¿Vende tu casa? Ayuda a tus vecinos a ayudarte


Todos hemos escuchado la máxima de bienes raíces, "ubicación, ubicación, ubicación", pero no todos aprecian plenamente cómo los vecinos pueden afectar la percepción e, indirectamente, el valor de una propiedad determinada. Si está en el proceso de vender su casa, aquí le mostramos cómo ayudar a sus vecinos a ayudarlo:

Se considerado. Informe a sus vecinos si planea realizar una jornada de puertas abiertas, y cuándo lo hará, ya que su estacionamiento en la calle o el acceso a la entrada podrían verse afectados. Déles suficiente tiempo para que puedan planificar en consecuencia. Una idea para hacer las paces es invitar a tus vecinos a una presentación privada previa. ¿Quién sabe? Por solicitud o por su propia elección, pueden optar por correr la voz en su nombre, ya sea a través de los canales de redes sociales o por medio de chismes anticuados.

Consulte a sus vecinos antes de comenzar cualquier trabajo de preparación previa a la venta, especialmente si ese trabajo se realizará en el exterior de su hogar. Trate de minimizar cualquier efecto negativo que su mejoramiento del hogar pueda tener en aquellos que viven cerca. ¿Tu porche necesita alguna reparación? Programe que el carpintero venga al mediodía durante la semana laboral, cuando es menos probable que sus vecinos disfruten de su propio espacio al aire libre. Cuando se dispuso a vender, lo último que necesita es un nuevo resentimiento emergente.

Presentación de diapositivas: 7 consejos de renovación para impulsar la reventa

Estar en la misma página. Los compradores potenciales pueden encuestar a sus vecinos sobre temas delicados como el historial local de inundaciones. Es inteligente informar a sus vecinos sobre cómo maneja estas preguntas. Si ha solucionado problemas notorios conocidos en su vecindario, tenga cuidado de poner al día a todos sobre la condición actual de su hogar. Es posible que se deba recordar a los vecinos la inversión que ha realizado en el lugar, especialmente si tiene un historial problemático (por ejemplo, una ejecución hipotecaria).

Comparta su justificación de precios con los vecinos y, si corresponde, revele los detalles de su evaluación. Después de todo, incluso sus vecinos más arraigados venderán sus respectivas casas algún día, y eso significa que es probable que tengan curiosidad. Dado que su precio de venta y el precio de venta serán una cuestión de registro público eventualmente, no hay ninguna ventaja en jugar a ser tímido.

Por último, pero no menos importante, suponiendo que puede encontrar una manera sensible de abordar el tema, considere ofrecer pagar por servicios, como pasear perros o paisajismo, que compensarían el efecto de sus vecinos en la apariencia de su propia propiedad.